El crecimiento de la oferta de FP y de los Grados A, B y C abre nuevas oportunidades para profesionales que quieran dar el salto a la docencia.

La Formación Profesional continúa ganando peso en España y adaptándose a las nuevas necesidades del mercado laboral. Más oferta formativa, nuevas especialidades y una mayor apuesta por la cualificación profesional están generando también una necesidad paralela: contar con profesionales preparados para impartir formación dentro del nuevo Sistema de Formación Profesional.

Una FP en plena expansión

El Gobierno ha anunciado recientemente una inversión de 234 millones de euros destinada a formar trabajadores en sectores con una elevada demanda de profesionales cualificados.

De esta cantidad, 107 millones de euros serán gestionados por las comunidades autónomas para incorporar formación en centros públicos de Formación Profesional, mientras que otros 127 millones se destinarán a reforzar la capacitación en sectores estratégicos como el medio ambiente, el transporte, la seguridad o el turismo sostenible.

El crecimiento también puede observarse en las comunidades autónomas. En la Región de Murcia, por ejemplo, el curso 2026-2027 ha comenzado con una oferta récord de 48.400 plazas de Formación Profesional, 1.600 más que el año anterior, mientras que la demanda ha aumentado un 4,4 %.

Nuevas oportunidades para profesionales que quieran dedicarse a la docencia

El desarrollo de los Grados A, B y C del Sistema de Formación Profesional requiere también profesionales que, además de dominar su especialidad, dispongan de la preparación pedagógica necesaria para transmitir sus conocimientos.

Precisamente en 2026 se ha establecido oficialmente el nuevo Certificado Profesional de Habilitación para la Docencia en Grados A, B y C del Sistema de Formación Profesional (SSC_C_017_5B).

Se trata de una acreditación oficial, de nivel 3, 510 horas de duración y validez en todo el territorio nacional, regulada mediante el Real Decreto 86/2026, de 11 de febrero.

Su formación prepara al profesional para programar, impartir, tutorizar y evaluar acciones formativas, tanto en modalidad presencial como semipresencial y virtual, además de trabajar con recursos didácticos, orientación profesional, competencia digital y calidad docente.

Las administraciones ya están impulsando esta formación

La importancia de contar con docentes habilitados también se refleja en las actuaciones que están llevando a cabo distintas administraciones.

La Junta de Andalucía, por ejemplo, mantiene en 2026 convocatorias relacionadas con esta habilitación docente dentro de su oferta de Formación Profesional para el Empleo.

Además, en septiembre de 2026 publicó una resolución específica sobre el requisito del Certificado Profesional de Habilitación para la Docencia, contemplando determinadas exenciones cuando resulte necesario incorporar formadores a las acciones formativas. Esta regulación pone de manifiesto el papel que desempeña la cualificación docente en el despliegue de la nueva FP.

Convertir la experiencia profesional en una nueva salida laboral

Para profesionales con experiencia en sectores técnicos, sanitarios, administrativos, industriales, medioambientales o de servicios, la docencia puede convertirse en una nueva vía de desarrollo profesional.

El objetivo no es únicamente saber sobre una materia, sino aprender a enseñarla, planificarla, evaluar al alumnado y adaptar la formación a diferentes modalidades y perfiles.

En un momento en el que la Formación Profesional continúa ampliando su oferta y acercándose cada vez más a las necesidades reales de las empresas, disponer de profesionales preparados para enseñar esas competencias adquiere una especial relevancia.

La Habilitación para la Docencia en Grados A, B y C se presenta así como una oportunidad para quienes quieran dar el salto a la formación y trasladar su experiencia profesional al aula.

Fuentes: Boletín Oficial del Estado (BOE), El País, Cadena SER, Junta de Andalucía y Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).
Enviar WhatsApp
Llamar Ahora